Quisiera añadir algún comentario al texto que compartí ayer (El Himno de los petinegros):
pretendí con él un homenaje a los desheredados, a los más desfavorecidos, a partir de la
caducidad/obsolescencia/decepción que las experiencias revolucionarias habían causado/ocasionado.
Una especie de Internacional, de recuperación de canto utópico, queriendo ver en ello, como diría Lledó,
no lo que es imposible o no existe (fuera de lugar), sino lo que tenemos precisamente delante,
en nuestro horizonte de aspiraciones y valores.

Utilizo términos en esperanto, en inglés, francés y latín.
Creo que sus significados se intuyen; no obstante, el sonido, el ritmo y el tono,
se sobreponen al significado para transmitir ese empuje vital, esa esperanza
desde lo más humilde. Claro que no intento traducir, sería absurdo.

Para que no tengáis que localizarlo, lo vuelvo a compartir.

Aprovecho para agradecer la cuidada edición por parte de Paco Torres
(Ediciones de aquí, ahora EDA) y el grabado de portada,
cedido en su día por su autor: Luis Astuy.

 

EL HIMNO DE LOS PETINEGROS

antaüen! humus multitudinario
etas malgandregas formikos huellas constantes
antaüen!
retumbad sobre la polvareda la piel de Maya
tamboread con vuestros talones
celebrad la Gran Danza sobre la tripa tensa
llegaos a la Dársena     elegid la Vela   desplegad
la Arboleda
etas gandregas!
a todo el que encontréis a vuestro paso batid
con vuestras antenas
restregad la saliva en sus orejas
anunciad el fin de la Cábala
Ancara  Aujourd’hui
At The Moment!
la Cuerna Roja torando sin pamplinas
invitando a las heridas por la celebración:
dadnos la entrada; el Templo duele los Museos
arrancad el corazón de los Diccionarios
prended la Bengala
asumid el Rostro que llega
Miles Spei: alumbrad, nutrid el Ejército de la Esperanza
meted en su Gran Buche los mejores Detergentes
caminad sobre los Lumonites
sobre ellos
impetataki! Sturmi!
mostrad el Versículo que no deja rastro
dibujad el Nuevo Árbol que se ofrece desde el Mar
id a la conquista –fieles petinegros-;
llegamos al Recodo     se avista la Hoja
de su Pensamiento

(De Antología de la sospecha. Ediciones de aquí. 2002)

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