Décima Elegía de Duino

Duineser_ElegienBlog
En su “Décima Elegía de Duino”, Rainer María Rilke lleva a cabo el más riguroso recorrido poético a través del país del dolor. En la garganta del valle vibra, a la luz de la luna, la fuente de la alegría. El joven muerto, acompañado de la lamentación, culmina su recorrido: asciende él solo hasta el monte del dolor primordial. Si los infinitamente muertos pudieran suscitar un símbolo, “pensarían en la lluvia que cae sobre el oscuro reino terrestre en primavera”.
Eugenio Trías. La imaginación sonora.

Facebooktwitter

Juan Ceyles