Pepe S. Ponce lo tituló ‘caos’.
Le pedí cambiar el título, porque para mí, ‘caos’, tiene connotaciones positivas.
No significa desorden ni confusión. Me inclino más por el caos originario.
Literariamente/creativamente: el manantial primigenio.
El creador debe bajar allí -dije Vittgestein- y sentirse como en su propia casa.

Para Pepe éste podría ser un fresco de la Guerra del Peloponeso.
Esparta contra Atenas. O un ballet partisano, tomado al pie de la letra.

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