in-memoriam

El 21 de enero de 2000 murió mi padre. A pesar de que estuve preparándome desde hacía tiempo para ese momento, resultó un terrible impacto. Aunque tenía 79 años y lo racionalicé, me costó superarlo. En su memoria escribí este pequeño cuadernillo que yo mismo cosí y distribuí entre familiares y amigos.
Cuando leí la biografía de María Zambrano para un encargo, me sorprendió gratamente aquella natural coincidencia. Cuenta María Zambrano que, cuando era pequeña, su aya, una chica joven del pueblo, la llevaba por el campo, por las huertas de los alrededores y le decía: “Mira, niña” y le señalaba el cielo, o el limonero… Y de esta manera ella fue aprendiendo a mirar. Me despertó un recuerdo similar con mi padre.

Un primo de mi padre, Juan de los Reyes, que vivía en Madrid, me llamo por teléfono emocionado. Juan había escrito innumerables obras de teatro de carácter social y las representaba en cualquier local entre las gentes más sencillas. Obras incendiarias que apenas le daban para encender el brasero.

Facebooktwitter