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Lautréamont-Bachelard. Una etapa de montaña.

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Lautréamont-Bachelard. Una etapa de montaña

Recoge el infatigable Mounin en “El ‘Lautréamont’ de Bachelard”, que Bachelard “expresa superficialmente su intuición de lector de los Cantos de Maldoror en términos bergsonianos. El libro se caracteriza por ‘un tiempo de la agresión’ (p. 3) diferente del ‘tiempo vegetal’ (p. 9), porque ‘el ardor es un tiempo’ (p. 13) ; porque la metamorfosis animal es ‘la conquista […] de un tiempo’ (p. 15). Los poetas pueden vivir en un ‘tiempo vertical’, o en ‘un tiempo decididamente metamorfoseante, vivo como una flecha, que vuela hacia los confines del horizonte,’ etc. (p. 74).”

Se lamenta Mounin de que Bachelard haga uso de “la calidad epidérmica de esta terminología bergsoniana (…) para abandonarla sin haber obtenido nada (…) Lo que Jean Rostand llama, con razón, el furor de usar palabras más abultadas que las cosas (…) Cuando Bachelard debe mucho más, y con mayor profundidad, a la psicología postural de Schilder, de Head y de Jean Lhermitte, cuyo libro L’image de notre corps influyó muchísimo en su lectura o relectura de Lautréamont (…)

La clave de su interpretación consiste en que cada hombre conserva en el inconsciente todo el pasado biológico de la especie, primero animal y después humana: ’basta de hecho con que estemos conscientes de la animalidad que subsiste en nuestra cabeza (p. 4); con que construyamos, por ejemplo,’el bestiario de nuestros sueños’ (p. 20), para que ‘el violento pasado animal de nuestras pasiones resucite, ante nuestros ojos espantados’ (…)

Este inconsciente originario se manifiesta en la conducta, en los mecanismos de la imaginación, en el sueño, en la poesía. Lautréamont representa un caso extremo de este complejo de agresividad.”

Remata Mounin: “no existe ninguna crítica que pueda prescindir de una interacción dialéctica entre lo que descubre la subjetividad del lector (…) y la verificación de los descubrimientos de esta subjetividad con métodos objetivos”.

Georges Mounin. La literatura y sus tecnocracias. FCE

 

Última actualización el Miércoles 15 de Mayo de 2013 09:46

“Boy, you’re gonna carry that weight a long time”

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“Boy, you’re gonna carry that weight a long time”

Lennon gozaba de una plenitud sencilla; con esa libertad ocupó aquella cumbre: sobre nadie y bajo ninguno. Yoko –obviamente- lo distancia del grupo, porque los demás se quedan; no tanto George, que sigue su propio camino; precisamente es quien lo acompaña, leal y rítmicamente, cuando John canta “How do you sleep at nights?” o dirige esta ‘codaina’ al mentón de MacCarney.

No quería meterme en este lío para hablar de ‘la carga’; podría decir, incluso, ‘la carga de la prueba’: la carga de vivir -y no sólo existir-; asumir este oficio. Una cosa es la amable docilidad y complacencia de la lira, y otra aquella que busca ansiosamente los instrumentos.

En una reunión de escritores que se celebró en Antequera, se discutían ‘esas razones’.

¿Cuál es la necesidad, mi verdadera necesidad? Y asumir ‘esa carga’: el mundo, la literatura.

Lo que te deja completamente solo.

Última actualización el Martes 14 de Mayo de 2013 05:16

Galería Stable, calle 74 Este

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Galería Stable, calle 74 Este, finales de la primavera de 1964. N.Y.C.

El ‘Twist and Shout’ se oía en las ferias de los barrios -entre turrones y tejeringos- en la arrancada de la primavera hispano-retro-fervorosa encerrada en su propia cáscara de nuez cavernosa. Mientras en otros lugares del planeta los efectos del big-bang se mocionaban en cualquier pub o galería.

Nos sorprendemos ¿El chaval del flequillito? ¡Vaya perla! Y en las entrevistas después del desayuno se comporta como el líder de un grupo de rock fundido como la bechamel. Mas, “la fuerza no está en la violencia, decía Nietzsche -respondiendo a la brutalidad de aquellos alemanes-, sino en la sensiblidad”.

¿Convendría recordar que Andy trabajó de creativo en una agencia de publicidad? Quienes han combatido en dicho cuadrilátero, tarde o temprano, se han visto asaltados por esta reflexión antes de quedar K.O.: ¿en qué se diferencia… del arte?

Hace algún tiempo, Milton Glaser apelaba a la sustancia preexistente frente a la creación ex novo, pero esta pequeña luz fue breve en el tiempo, aunque algo alumbra todavía.

La idea de Warhol de que cualquier cosa podía ser arte o la afirmación de Beuys de que todo el mundo era un artista, no es la revolución filosófica a la que se refiere Danton “lo que Warhol quería decir es que nadie puede decir cuándo algo es una obra de arte, simplemente mirándolo, pues el arte no tiene una apariencia particular (…) La demostración de que las diferencias son invisibles despojaba de toda utilidad filosófica al ojo, tan preciado como órgano estético cuando se sentía que la diferencia entre el arte y el no-arte era visible. (…) Con Caja Brillo se había tocado el verdadero meollo de la cuestión filosófica de la naturaleza del arte. En íntima conexión con esto, comencé a creer, apropiándome de la famosa tesis de Hegel, que con el desenvolvimiento o descubrimiento de su verdadera naturaleza filosófica, el arte llegaba al fin de la historia, que aquella exposición en la Galería Stable suponía lo que un poco traviesamente llamé el fin del arte.”

Arthur C. Danto “Más allá de la Caja Brillo”

Akal

Última actualización el Jueves 25 de Abril de 2013 09:11

"Por qué mencionar a Aquiles"

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“Por qué mencionar a Aquiles”

Cuando vi a Alja Adam convertida en estatua en mitad de la calle Larios, micropartida como un mosaico cretense y una cinta roja recogiendo parte de su cabellera, ofreciendo gratis la pócima de su kylix, no la reconocí al instante e intenté deletrearla como si de un viztendo marrón se tratara, así que me agaché para soltar una moneda, cosa que no suelo hacer con demasiada frecuencia (es imposible transitar la calle Larios) y fue cuando me habló moviendo sólo los ojos. Confieso que no la pude entender, así que la le dije que descendiera de su pedestal, metí todas sus prendas en la mochila y me la llevé a casa. Se duchó, se quitó de encima la morralla y pude atender en otra disposición sus meteoritos. 

“Por qué mencionar a Aquiles”, era más que evidente, pero parecía lo contrario. No era lo que se debatía, como enganchado a otros mundos y a otros dioses. La fuerza procedía de otras imágenes y no tanto de aquellas palabras referenciales/reverenciales o antirreverenciales de la mitología; en el fondo, un asidero: más cuanto más sea denostado. En cambio, los huecos imprevistos, aquellos que surgieron sin pudor ni afectación consiguieron subir la contracorriente de la avalancha cultural. Y, a pesar de lo narrativo, de lo anecdótico –doliente y moliente- se vislumbraron aquellos destellos con sus inocentes branquias excitadas. Una rebelión de franqueza desanudó la túnica que la ocultaba, insinuando los menudos atisbos de su irredento amor. Fue más que suficiente.

Elijo: “hoy desearía que alguien me hiciera café / de la tierra húmeda en su tumba”

Dice Ana Fras (en la contraportada) que cada uno puede encontrar algo para sí mismo “sumergiéndose en las palabras que aman, duelen, ríen y lloran”.

”Por qué mencionar a Aquiles” Alja Adam

Traducción de Ana Fras y Gemma Santiago

Diseño e ilustración de cubierta: Rogelio López Cuenca

e.d.a. NorteySur 2011

Última actualización el Lunes 15 de Abril de 2013 11:35

El toro matricial

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maquinacalculadora

El toro matricial 

En los 80, no mucho tiempo después de haber conocido a Federico Bo, recuerdo veranos tórridos e inviernos gélidos en los que tenía que usar mitones para escribir (mi casa estaba orientada al poniente: calor en verano y frío en invierno garantizados). Desde la azotea veía descoserse las nubes sobre el Monte Coronado (ahora casi desmoronado). Todas las tecnologías, primero me asustaban y luego me seducían con sus diabólicas magias. Underwood, Burroughs, Optima, Olivetti, NCR, IBM… Más tarde llegaron las cintas perforadas, la programación binaria, posteriormente los PC, el Sistema Operativo MS2, aquellos comandos crípticos… Hasta que apareció Apple, aquel pequeño Mac, sencillo, inmediato, intuitivo me atrapó y fui abandonando mi máquina de escribir dedicándola escuetamente a experimentos gráficos y relatos de pura perfidia.

Pues con mi primera matricial Appel y una rudimentaria aplicación (McPaint, quiero recordar) ensayé este toro que incorporo al toril-galería etc.

dibujodetoro

Última actualización el Martes 23 de Abril de 2013 13:07

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