MAGMA

Magma libro
Esa larga y continuada vicisitud que quizás muchos –no todos necesariamente- nos hacemos en algunos momentos o durante toda la vida, para llegar, con suerte, al mismo sitio: una tranquila o desesperada aceptación de lo que somos: ausencia de destino, salvo esa continuada vicisitud; una metafísica de dos fontaneros diletantes, entre el presentimiento del inminente Apocalipsis (que ya estamos viviendo) y un amorfo (o polimorfo) mesianismo infinitesimal que, por ello mismo, nunca acabará de llegar. Ah! –se lamentan ambos (que pudiera ser uno mismo)- si al menos conociéramos las matemáticas.
Elijo un par de frases, cuyo tenor subyacente se filtra como la humedad por todas las paredes (páginas) del libro:
“Somos pitidos en el radar de nadie”
“Hay s
Vale, voy a transcribir algunas más:
“Nosotros somos sismográficos, dice W. Registramos los grandes horrores del mundo en nuestras entrañas.”
“Todo termina aquí, dice W., señalando su cuerpo y después señalando el mío. Especialmente aquí, dice W., señalando mi barriga con el dedo.”
“No se puede pasear solo, eso simplemente acarrearía una melancolía enorme”.
Y, para terminar contentos, a pesar de todo:
“nuestras muertes no significarán más que las moscas de verano en habitaciones vacías.”
MAGMA [Spurious] de Lars Iyer
De una trilogía con-prometida (Magma, Dogma y Exodus)
En Editorial “Pálido fuego”. Febrero 2013.

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Juan Ceyles