Ni son malos por vicio, ni tontos por naturaleza.
¿Alguien era experto en pandemias globales de este calado?
Ensayar > Errar > Rectificar.
No embrollar más es obligado.
¡Lealtad! ¿Cuándo si no?
Mantenernos unidos. ¡Por supuesto!
Entonces… ¿A qué viene tanto alboroto?
Al menos, por instinto, queridos. No hacen falta consignas.
Hacer lo que está en nuestra mano: 
mantener limpio el escalón de nuestra casa.

¿Críticas?
Pero ¿qué es la crítica, sin rigor, sin lealtad, sin medida?
La crítica es algo más que dardos y dudosas intenciones.
La crítica es una disposición, una implicación y una 
responsabilidad; que no busca aprovecharse de la
situación, sino intentar mejorarla.
Criticar no es apedrear ciegamente, ni fomentar el odio,
ni difundir bulos y patrañas.
Crítica, espíritu crítico, es lo que más necesitamos.

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