SONATA DE INCAUTA PRIMAVERA
[CO2 EDITORIAL]

Hasta cuándo tu boca, donde nacen pacíficamente surcos y lirios… Tus ojos,
que acostumbran a lisonjear las sombras transitables de tus adversarios.
Hasta dónde tu cuerpo –abierto y extendido- a merced de las olas y los vientos…
Tu franco celo, persiguiendo las órbitas de las cinturas celestes…
Hasta cuándo tu espalda, ofrecida como un desierto que con cada luna muda la piel;
un desierto trashumante, lecho sediento de caravanas leales.

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